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domingo, septiembre 24, 2006

Audioslave "Revelations" (2006)

The original fire has died and gone



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Sorprendentemente Audioslave nos ofrece un nuevo lanzamiento aún cercano el lanzamiento de su anterior album Out Of Exile, y la pregunta es la siguiente. ¿Será otra gran decepción o por fin nos presentarán el gran disco que estamos todos esperando?. Y la respuesta es la de siempre. Un disco correcto pero sin ir más allá. Como dicen en el primer single que han lanzado como presentación del disco "the original fire has died and gone" (el fuego original ha muerto y se ha ido). Si en el primer disco parecía un duelo entre el ex-trío de Rage Against The Machine contra el ex-líder de Soundgarden Chris Cornell, sonando unos por un lado y el cantante por otro, y el segundo disco parecía más un disco en solitario de Chris Cornell que el de una banda, en este sí, por fin, consiguen un sonido original de una banda, pero ahora les falla lo más importante.
De la docena de canciones que nos presentan sólo unas pocas son dignas de destacar y el resto se diluyen y no pasan de ser simplemente correctas, algo realmente muy pobre teniendo en cuenta el nivel musical y de composición de las personas de las cuales estamos hablando. El trabajo de Chris Cornell en la voz es impecable y es el elemento que más cabe destacar del trabajo de la banda. La producción no hace lucirse al resto de componentes, que aún sonando bien no llega a sobresalir. El trabajo de Morello es el menos espectacular del que hemos tenido noticia, tanto en RATM como en Audioslave. Y es una pena, ya que hablamos del guitarrista más creativo probablemente desde Jimi Hendrix. Tim Commerford vuelve a estar soberbio y el batería Wilk sigue siendo únicamente correcto.
Hablando ya de las canciones destacamos el corte que da título al disco Revelations, con un riff pegadizo y fantástico que da ganas de coger la guitarra y ponerse a tocar, y un estribillo sorprendente que nos indica que estamos ante una cosa nueva de Audioslave. Después siguen una serie de corte más bien sosos con un marcado ritmo funky y setentero. Y llegamos a la balada made in Cornell, Until We Fall, pero no llega a la altura al que nos tiene acostumbrados. Siendo una buena canción hubiese sido un descarte en los anteriores discos.
Después viene la fantástica Original Fire. Y una vez más caemos en la evidencia de que lo sencillo es el camino más fácil, soberbia. Un par de canciones regulares hasta llegar al momento más destacado del disco con canciones como Jewel of the summertime, wide awake y nothing left to say but goodbye. Es el momento que más nos sorprenden y más cosas aportan. Y por último moth, que nos recuerda por momentos a Queens of the stone age, despidiendo el disco de manera correcta.
Y es eso lo que nos deja el disco. Corrección. La nota media que le daríamos sería un 7, al igual que los discos anteriores. Está bien pero sin ser espectacular. Es una pena. Acabamos de escuchar el disco y lo que sentimos es que todavía estamos esperando el gran disco que seguro que son capaces de hacer. Y el tema es que para ello probablemente tendremos que esperar 2 años más...